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“Armenia no tiene una política que contribuya a crear el proceso de paz”

05.12.2013 | 10:23

1386223829_1385815554_20130214_bahar-muradova1Bahar Muradova: “debido a que las intenciones pacíficas ocultaban en su interior el propósito de satisfacer los intereses armenios, Azerbaiyán se refiere a estas cuestiones con vistas claras y abiertas”.

 Presentamos la entrevista exclusiva a la revista electrónica internacional de Bahar Muradova, vicepresidenta de la Asamblea Nacional y directora de la delegación de Azerbaiyán en la Asamblea Parlamentaria de la OSCE.

-Sra.Bahar, actualmente los círculos occidentales intentan realizar proyectos conjuntos en nombre de la paz para mejorar las relaciones entre los azerbaiyanos y los armenios. ¿Es creíble que estos tipos de proyectos se realicen por medio de la paz?

 

-Actualmente, el único problema de difícil resolución que Azerbaiyán tiene ante sí es el conflicto de Nagorno Karabaj. Lamentablemente, no vemos a nadie interesado en dar pasos serios que cambien el proceso de las negociaciones sobre el problema de Nagorno Karabaj. Lo que vemos son las intenciones de proteger el statu quo, lograr que se acepte la situación existente y mantener reuniones de paz que contribuyan al acercamiento entre estos dos pueblos, proyectos conjuntos y otras reuniones en distintos formatos. Azerbaiyán expresó sus protestas definitivas y claras sobre estas cuestiones sin ambigüedades, y ha declarado claramente al nivel superior que, hasta que se solucione el conflicto, no participa ni participará en los proyectos regionales y globales en los que participe Armenia.Y la política que lleva a cabo coincide con este discurso político. Considero que es una política muy favorable. No es ninguna coincidencia que la política que realiza Azerbaiyán deje a Armenia fuera de los proyectos regionales importantes y de otros proyectos a gran escala en la región. Y esto profundiza más la caída económica de Armenia. Claro que el desarrollo de Azerbaiyán ha aumentado el número de sus amigos.El propósito de la cuestión de Nagorno Karabaj y la declaración de su esencia ponen cada día más de relieve dichas intenciones pacíficas para la comunidad internacional. Hoy ningún país defiende a Armenia de forma clara y abierta. Ni tan siquiera sus países socios intentan justificar claramente la política de agresión de Armenia. Esto no es un paso que contribuya al éxito de ningún país ni de su política oficial. Solo aparece en el ámbito de los esfuerzos que intentan normalizar las relaciones en torno a la situación existente, para hacer olvidar el conflicto dentro de los procesos comunes. Por eso, debido a que tales tipos de intenciones pacíficas esconden en su interior el propósito de satisfacer los intereses armenios, Azerbaiyán se refiere a estas cuestiones con vistas claras y abiertas.

-En su opinión, ¿por qué Erevan no había dado pasos hacia la paz hasta ahora?

“Armenia no tiene una política que contribuya a crear el proceso de paz”-El paso hacia la paz consiste en que Armenia tiene que retirar sus tropas de nuestras tierras conquistadas. Los pasos hacia la paz empiezan por esto. El objetivo de Armenia es ocupar los territorios de Azerbaiyán. Pueden realizar diversas declaraciones en dirección de la paz. Pero en cuanto llegamos a los pasos concretos, hicieron todo lo posible para no cumplirlo, y demostraron que eran capaces de dar pasos ilógicos e increíbles con el fin de incumplir muchos acuerdos, incluso durante el tiempo en que se podían conseguir. Es decir, Armenia no tiene una política que contribuya a crear el proceso de paz. Y también, hay que tener en cuenta que Armenia es un país dependiente. No tiene libertad de albedrío ni una política libre. Actualmente el número de los que consideran a Armenia como un estado independiente está disminuyendo. Armenia, por no ser independiente, no es propietaria de la voluntad sobre el conflicto de Nagorno Karabaj como los demás intereses. Por eso sería ingenuo esperar de Armenia pasos hacia la paz sin la presión internacional. En este sentido considero las negociaciones sobre la paz de Armenia como “darse el lujo de soplar las cenizas”. Y los círculos que son capaces de observar de forma lógica lo aprecian también así.

-¿Hasta qué punto es real la puesta en marcha de la diplomacia pública en la liberación de Nagorno Karabaj?

Sabe, si ellos fueran los componentes de la política y realizaran esfuerzos en forma de coordinación paralela, probablemente en algún caso se podría creer que estos tipos de medidas surtieran efecto. Pero es que cuando se detienen las conversaciones oficiales, surge una cuestión que se llama “la diplomacia pública”. Y también se ponen de manifiesto para mantener este proceso en el centro de la atención y para imitar.

Aquí no puede hablarse de concesiones por parte de Azerbaiyán. Nuestra concesión es nuestra participación en las conversaciones de paz y nuestra voluntad de solucionar este conflicto por medio de la paz, a pesar de que hubieran conquistado nuestras tierras por medios militares. La concesión tiene que ser por parte de Armenia. Incluso esto tampoco es una concesión. Tiene que considerarse una reparación de la justicia. Pero, si lo apreciamos como un paso de compromiso dado por Armenia, tiene que empezar por la liberación de nuestras tierras de la conquista. Pero Armenia no puede hacerlo. No hay ninguna necesidad en ser exactos en la posición por parte de Azerbaiyán. Pero la determinación de la posición es necesaria para Armenia cada día. Lamentablemente, ellos solo pueden discutir cómo hacer esas concesiones. Claro que los resultados de sus políticas actuales no se ajustan al derecho internacional y Azerbaiyán nunca va a aceptarlo. No vamos a permitir que creen la segunda república de Armenia en sus tierras, y ellos lo saben perfectamente. Pero su retirada de la política de hoy, es algo igual a la muerte para Armenia.Ellos lo consideran su condena de muerte. Porque muchas veces, un pequeño cambio en Armenia tuvo como resultado la pérdida del gobierno y la pérdida de la vida de los que están en gobierno.

Por eso, en caso de que se haga hincapié en este tipo de factores, si la unión internacional, los círculos que son mediadores en este proceso, los países que tienen cierta influencia sobre Armenia y sus unidades, y el grupo de Minsk de la OSCE no aplican sanciones serias, será imposible obligar a Armenia a la paz.Por este motivo, ellos aducen pretextos diferentes y dan pasos que detienen el proceso de las negociaciones. En tal situación, la unión internacional pone énfasis en la idea de “la diplomacia pública” e intenta dar la impresión de llevar adelante el proceso.

Hace dos años, durante la asamblea parlamentaria de la OSCE en Croacia, cuando conseguimos discutir el problema de Nagorno Karabaj, yo presenté una iniciativa de organizar entrevistas de las comunidades azerbaiyanas y armenias de Nagorno Karabaj para ver qué piensan ellos sobre el futuro de esta región.Eso es la verdadera diplomacia pública. Sí, nuestras tierras están bajo conquista, nuestro pueblo sufre y se destruyen nuestros monumentos materiales y culturales. Pero, a pesar de esto, no solo participamos en las conversaciones de paz, sino que también consideramos adecuado mantener entrevistas con personas que están en diferentes niveles, que vivían en el mismo territorio, pero que lamentablemente fueron expulsados de sus hogares pero que vivirán juntos en el futuro.Pero Armenia no está de acuerdo con esto hasta hoy. Ellos no están interesados en que esas comunidades se acerquen tanto. Eso es la verdadera diplomacia pública. Si hay voluntad política de los círculos y fuerzas interesadas para la resolución del conflicto, entonces puede haber algunos progresos en las conversaciones oficiales de alto nivel y al nivel de la diplomacia pública, y uno de estos puede condicionar al otro. Pero uno de ellos,por separado del otro, no surtirá ningún efecto.

-¿No es una coincidencia que hoy nuestros jóvenes crean en las promesas mentirosas del Occidente y vayan a Armenia para participar en los proyectos de paz?

-Depende de qué posición mantengan en esas reuniones. No soy partidaria de insistir en no participar en esas conversaciones. Evitar esas discusiones puede alimentar las intenciones dirigidas a acusarnos. Somos miembros de las diferentes organizaciones internacionales. En las reuniones que celebran esas organizaciones, participamos con ellos al nivel de los presidentes, diputados y otros representantes del gobierno. Señalamos nuestra posición sobre estas u otras cuestiones y cuando hay posibilidades tratamos el problema de Karabaj y también instamos a la comunidad internacional a obligar a que Armenia deje su política de agresión. Esto mismo es el contacto en diferentes niveles. Si se producen estos contactos organizados y nosotros los rechazamos, esto significaría que mostramos un doble rasero. Lo principal es que la generación joven o de mediana edad, y los que están en diferentes campos, y nuestros representantes de los medios de comunicación mantengan la posición principal. Que no actúen como si no hubiera supuesto nada para nosotros y que no acepten sus actos “pacíficos” como verdaderos actos humanos. El verdadero acto humano es confesar que eres conquistador y retirar tus tropas de nuestras tierras.

Fuad Huseynzadeh

 

“KarabakhİNFO.com”

05.12.2013 10:23

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