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Grupo de Minsk: las esperanzas fracasadas

06.11.2013 | 17:33

1385102225_1Hay mucha gente que recuerda bien la felicidad el día en que Azerbaiyán se convirtió en miembro de la actual OSCE, el 30 de enero de 1992. Todos estaban muy alegres de que la Azerbaiyán independiente formara parte de la primera organización de Europa. Lo importante era que la mayoría de la población tenía esperanzas en que la OSCE solucionara en un plazo corto el conflicto de Nagorno Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán. Porque, desde febrero de 1992, este conflicto se convirtió en objeto de atención de los países miembros según los principios de la OSCE. Con este propósito, a mediados de febrero la primera misión general de la OSCE estuvo en Azerbaiyán. El 24 de marzo de aquel año se creó el grupo de Minsk de la OSCE, encabezado por los copresidentes que viajaron desde EE. UU., Francia y Rusia con el propósito de ayudar a solucionar el conflicto de Nagorno Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán por medio de la paz. En el proceso de regulación, el director de la OSCE está representado por su representante personal de Nagorno Karabaj. Su oficina también controla el cumplimiento del acuerdo sobre el alto el fuego. Después de 21 años de actividad del grupo de Minsk de la OSCE, sigue sin haber progresos sobre la regulación del conflicto de Karabaj, lo que contribuyó al fracaso de todas las esperanzas puestas en él. La actividad visible de los copresidentes solo consiste en realizar las visitas inútiles a la región. Si es así, entonces ¿qué necesidad hay de la actividad del grupo de Minsk?

Grupo de Minsk: las esperanzas fracasadasEl diputado Fazil Mustafa nos señaló durante su entrevista que en esta cuestión debían fijarse en los propósitos: “los países extranjeros no tienen buenos propósitos sobre Azerbaiyán; por eso no se ha logrado ningún progreso en esta cuestión. El grupo de Minsk de la OSCE podría existir también de otra forma. Pero se produciría también la misma situación. Por eso, en vez de depender de la actividad de este grupo, tenemos que pensar en la forma de liberar nuestras tierras. Si lo hacemos, podremos conseguir algún resultado. Porque ningún país piensa sacrificar nada para representar el interés de Azerbaiyán. Si los azerbaiyanos no realizan ningún sacrificio, en tal caso los culpables seremos nosotros, no los países extranjeros”.

El diputado dijo que hoy la postura sin ambigüedades de EE. UU., Rusia y Francia es representar los intereses de Armenia: “y obligar a Azerbaiyán a realizar concesiones. Por eso nunca esperamos novedades a nuestro favor de los copresidentes. Nosotros tenemos que poder cambiar la situación sobre esta cuestión en la región. Si lo hacemos, podremos hablar de algún éxito. Porque, en todo caso, la parte perdedora somos nosotros. Y nosotros tenemos que dar pasos para salir de la posición perdedora”.

Grupo de Minsk: las esperanzas fracasadasElman Nasirov, politólogo y director del Instituto de Investigaciones políticas de la Academia de la Administración Pública, informó a nuestra revista electrónica de que uno de los mecanismos para solucionar los conflictos internacionales es el instituto de copresidentes: “ya han pasado 21 años desde que se creó el grupo de Minsk de la OSCE. Desde 1997 se han formalizado 3 institutos de copresidentes. De hecho, el grupo de Minsk no pudo conseguir ningún progreso en la solución del conflicto. Cuando hablan se jactan de que si no fuera por el grupo de Minsk, la guerra empezaría de nuevo. Pero en realidad solo se preocupan de mantener el alto el fuego. No hay ninguna actividad hacia la resolución del problema. En 2007 presentaron su declaración sobre los principios de Madrid. De hecho las conversaciones se llevan a cabo según los principios renovados de Madrid, algo que no acepta el país conquistador Armenia. Por eso no hay ningún resultado. Armenia presenta diferentes pretextos cada vez e intenta mantener la situación del statu quo”.

E. Nasirov señaló que en diferentes ocasiones surgieron ideas sobre el cambio de formato del grupo de Minsk: “a veces, en general, se debatió la idea de cancelarlo. Y a veces se propuso la idea sobre que la Unión Europea fuera copresidente. Pero no empezaron a cambiar de opinión sobre este tema”. Según su consideración, hay dos vías aquí: la guerra o la paz: “y la posición de Azerbaiyán consiste en que prefiere sobre todo las conversaciones de paz. En cualquier caso, aunque se acepte la decisión política, las conversaciones no contribuirán en nada; en este caso, puede renunciarse a la actividad del grupo de Minsk. Después de esto, la guerra puede empezar de nuevo y permitirlo también las normas internacionales”.

Según las palabras del politólogo, la participación de Rusia en el grupo de Minsk sobre la regulación del conflicto suscita algunas preguntas: “lo raro es que Rusia es un país gigante y Armenia es como un puesto para Rusia. Armenia es una provincia de Rusia. Rusia tiene una base militar por el convenio firmado hasta el año 2044 en Armenia. Rusia y Armenia son aliados militares por el convenio de seguridad colectiva. Rusia ha suministrado armas a Armenia sin ambages en distintas ocasiones. Todos estos son datos objetivos. Por eso, el hecho de que uno de los copresidentes sea de Rusia no puede ser objetivo. Pero la cuestión es que los otros copresidentes no quieren enfrentarse a Rusia por la solución del problema de Karabaj. Hoy en día existen diferencias de opinión entre EE. UU. y Rusia sobre las cuestiones de Siria, Irán y la instalación del sistema de defensa anticohetes de la OTAN en Europa. Sobre el conflicto de Karabaj consideran que hay que cambiar el statu quo. Pero no hacen nada para cambiarlo. Es decir, hay realidades que no dependen de nosotros. Lamentablemente hoy la regulación del conflicto de Karabaj no es una de las prioridades de la política de EE. UU.”.

Grupo de Minsk: las esperanzas fracasadasArastun Orudzhlu, director del centro de investigaciones de oriente-occidente, considera que el grupo de Minsk no pudo lograr nada para la resolución del conflicto de Nagorno Karabaj: “pero si tenemos en cuenta que el formato del grupo de Minsk no ofrece posibilidad alguna de dar pasos positivos hacia la resolución del conflicto, sin duda no vale la pena esperar nada de él. Es decir, si miramos el formato de los copresidentes veremos que hay dos países occidentales: uno es EE. UU., el otro es Francia. Y la segunda parte es Rusia. No hay duda de que todos estos representantes tienen sus intereses geopolíticos sobre la región del Cáucaso. En la mayoría de los casos, estos intereses son contradictorios entre ellos. Por eso no tiene sentido esperar una posición única. Pero hay que destacar que el grupo de Minsk y sus copresidentes tuvieron un papel importante para que  no se violara el alto el fuego. Pero claro, había muchas esperanzas y no se pudo conseguir nada más que eso”.

Según A. Orudzhlu por ahora Rusia es poderosa y no solo Azerbaiyán cuenta con este hecho, sino también occidente: “en esta cuestión deben acordarse los intereses. De este modo podrán lograrse avances hacia la resolución del conflicto. Considero que los otros casos son una excepción en el sentido práctico. Es decir, en el sentido teórico se pueden extraer algunas conclusiones. Pero tenemos en cuenta que en el sentido práctico Rusia es una parte que compite. Durante los últimos años se ven colaboraciones en algunos ámbitos. Solo será posible cambiar algo planteando intereses comunes”.

Fuad Huseynzadeh

 

“KarabakhİNFO.com”

06.11.2013 17:33

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