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La escuela de arquitectura de Najicheván

18.04.2014 | 15:19

1397816244_1397548884_1Hay arquitectos y artistas cuya existencia une el futuro con el pasado. Considero que todos nosotros estamos obligados a utilizar estas fuentes como fuentes de información y de moral. En un monumento puede plasmarse el recuerdo de nuestros abuelos pasados, la añoranza, las huellas o la última mirada de algunas personas.

Najicheván es uno de los primeros territorios donde vivieron los pueblos más antiguos del mundo. Así lo demuestran tanto las muestras obtenidas de los yacimientos arqueológicos pertenecientes a los tiempos antiguos como los monumentos perfectos de la época medieval.

Al hablar de la escuela de arquitectura de Najicheván, hay que subrayar sobre todo la actividad del arquitecto Ajami, que introdujo muchas novedades en las tradiciones de la escuela de arquitectura de Najicheván y del mundo. Si consideramos desde el punto de vista artístico, podemos ver que las características inherentes al estilo gótico en la arquitectura occidental se investigaron en el siglo XV y el arquitecto Ajami había aplicado este estilo en sus monumentos unos 100 años antes.

A principios del siglo XII, con motivo del aumento de la importancia de Najicheván igual que otras ciudades de Azerbaiyán, la artesanía y la construcción crecieron y ocuparon un lugar muy importante. Las nuevas tradiciones se unieron con la arquitectura de Azerbaiyán y formalizaron la escuela de arquitectura.

Para la escuela de arquitectura de Najicheván, los rasgos característicos son la albañilería, diversas formas de construcción hechas de ladrillos, la aplicación profesional de ladrillos de diferentes tamaños, los azulejos de colores para alejarse de los ladrillos monocolor. La arquitectura de Najicheván combina monumentalidad y refinamiento. Esta combinación ofrece la posibilidad de crear ejemplos únicos.

Ajami Abubakr Najchivani nació en Najicheván, donde vivió y trabajó. Ajami fue el fundador de la escuela de arquitectura de Najicheván, y es innegable su papel desde el punto de vista de crear un nuevo estilo en el desarrollo de la arquitectura de Azerbaiyán.

Podemos obtener información más amplia sobre la arquitectura del Najicheván medieval en un manuscrito llamado “Ecaib-ül-beladan”. En este sentido, uno de los factores que llaman la atención es que durante este periodo se construyeron edificios palaciegos de gran altura en Najicheván.

La escuela de arquitectura de NajichevánLa tumba de Yusif Kuseyr. Según las inscripciones, la tumba fue construida en 1162. En la parte exterior e interior, la tumba tiene forma de ocho puntas. La tumba, que pertenece a la creatividad de Ajami, está formada de dos partes. Esta tumba se conoce como la “Cúpula de los abuelos pasados”. El monumento se compone de una bóveda subterránea y de una parte sobre el suelo. Aquí nos encontramos con la forma de cúpula doble. Al tratar de su estructura tenemos que señalar que solo la superficie orientada hacia el oeste de la tumba se construyó de forma diferente. En esta parte se ve la entrada de la tumba. A pesar de que por su tamaño la tumba de Yusif Kuseyir no sea muy grande, llama la atención por su proporcionalidad y su exactitud profesional.

 La escuela de arquitectura de NajichevánLa tumba de Mominakhatun. Otra de las tumbas que el arquitecto Ajami creó en Najicheván es la tumba de Mominakhatun. Se sabe que la tumba fue construida en honor de Mominakhatun, madre de Mahammad Jahan Pehlevan, hijo de Atabey Shemseddin Eldeguiz. A principios del siglo XIX, Dubua de Monpere, que se encontraba en Najicheván, apreció mucho la tumba. La tumba llama la atención de muchos artistas y arquitectos por su estructura de constelación y por su arquitectura de nivel profesional. La altura de la tumba es de 26 metros y la cubierta exterior de la tumba de Mominakhatun no llegó a nuestro tiempo. Igual que otros monumentos, este edificio también está formado por una parte subterránea y otra en superficie. La parte subterránea tiene forma de diez puntos. Por su estructura se parece a la tumba de Yusif Kuseyir. En esta tumba las esquinas también tienen forma de protuberancia. La superficie de la tumba se diferencia por la riqueza de adornos. En dichos adornos se encuentran epígrafes escritos con caligrafía cúfica. La longitud total de la inscripción es de 500 metros. Los ornamentos geométricos esencialmente se componen de estrellas y líneas que se ramifican desde ellas. En los elementos hay estrellas de 5, 6 y 8 puntas, y formas de 6 y 8 ángulos.

La diferencia solo se refleja sobre la superficie occidental de la tumba. Dicha superficie se divide en dos partes: la puerta en la entrada compuesta de arcos, y en otra parte se diseñó de forma ornamental. El nombre del arquitecto Ajami y la fecha de construcción del monumento se muestran en la parte occidental de la tumba. Son notables cuatro grandes brotes que se colocaron en parte interior de la cúpula como único elemento de decoración. Dentro de los brotes se presentan dibujos de patrones de plantas y escritos a modo de ornamentos. Se supone que los escritos recogen las palabras de Allah, Omar, Osman, Ali. Ernist Ditsin, orientalista alemán, en su obra llamada “Historia del arte turco” dice que la creatividad del famoso arquitecto turco Sinan fue influenciada por los estilos de las tumbas de Najicheván. Según aquella obra, podemos señalar que Sinan vino a Najicheván participando como ingeniero del ejército en los viajes de los jenízaros en el siglo XVI. Precisamente en aquel tiempo conoció las muestras artísticas que creó Ajami y se benefició de ellas en el futuro.

La tumba de Gülüstan. La tumba está situada en el territorio de Najicheván, cerca de Julfa, y llama la atención por su estilo y su forma. El monumento se conoce con el nombre del lugar donde está situado. La tumba de Gülüstan está formada por una parte inferior de la bóveda y un edificio superior. Las partes tienen forma circular. Ambas partes de la tumba se sitúan por encima de la superficie de la tierra. Para proteger el tamaño de la arquitectura en su estructura, el interior de la tumba se construyó de forma vacía. El arquitecto diseñó con tallas plásticas la parte troncal de la tumba que se unía con la parte de asientos. El monumento, en algunos sentidos, tiene un carácter escultórico. Las partes exteriores de la tumba se cubrieron de ornamentos geométricos. En la tumba de Gülüstan se utilizaron tres composiciones de ornamentos. Estas composiciones se compilaron en 12 superficies de la tumba. En la época medieval, se construyeron la Cúpula roja y la Cúpula azul en Maraga, y la tumba circular en Urmia en el estilo de Najicheván.

Actualmente se perpetuó el recuerdo del arquitecto Ajami en nuestra República. Una de las estaciones del metro de Bakú lleva su nombre. Al mismo tiempo, la obra llamada “Esrin onda biri” (Una décima parte del siglo) de H. Ibrahimov, y “O bizim daglarin oglu idi” (Él fue el hijo de nuestras montañas) de Kemala, se dedicaron al apreciado recuerdo de Ajami Najchivani.

Existe la opinión de que las torres y monumentos tienen huellas. Esas huellas hay que entenderlas no solo al tocarlas, sino también al sentirlas. Después de nosotros en la vida podemos dejar signos solo con arte, creatividad y ciencia.

Fakhri Mammadli

Experto en Arte

Miembro de la Unión de artistas de Azerbaiyán

 

Literatura utilizada-

Arte de Azerbaiyán: Salamzadeh, Rzayev, Karimov, Efendiyev, Habibov. Bakú, 1977

18.04.2014 15:19

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