Español

La intención de romper la determinación para la democracia del pueblo de Azerbaiyán

18.01.2014 | 15:48

1390045573_1A pesar de la resistencia de Moscú, la preparación y debate del proyecto de ley sobre la soberanía de Azerbaiyán se realizó con gran celeridad. Por la presión de las fuerzas democráticas, se añadieron puntos sobre la superioridad de las leyes de Azerbaiyán de la URSS sobre las sindicales y acerca del reglamento de su separación de la URSS. Según los resultados del debate, se aprobó la ley de la Constitución sobre “la soberanía de Azerbaiyán de la URSS” en la sesión del Soviet Supremo celebrada en 23 de septiembre. Así que Azerbaiyán fue la primera de las repúblicas de la URSS que dio el paso hacia la independencia, al tener en cuenta los principios de la soberanía. Pero Moscú derogó la ley, declarando que la ley “sobre la soberanía de Azerbaiyán de la URSS” estaba en contra de la Constitución de la URSS. A causa de que las tendencias centrífugas en Azerbaiyán estaban a punto de fortalecerse causaba una amenaza cierta para la existencia del gobierno de la URSS, Moscú utilizó el problema de Nagorno Karabaj con gran habilidad como un medio de presión a Azerbaiyán. La limpieza étnica llevada a cabo en Armenia y Azerbaiyán por los armenios solo podía realizarse por el apoyo de Moscú.

Exactamente en tal situación, en 1 de diciembre de 1989 el Soviet Supremo de Armenia tomó una decisión sobre la unificación de Armenia y Nagorno Karabaj. Según aquella decisión, durante un período de 42 días todas las empresas y organizaciones en Nagorno Karabaj pasaron a estar subordinadas a las administraciones y ministerios relevantes de Armenia. Después de que todos los comités regionales y del partido en Nagorno Karabaj se unieron al Partido Comunista de Armenia, se han anulado las banderas, el escudo de armas, las formas, los nombres de las poblaciones y ciudades de Azerbaiyán en el territorio de la República Autónoma y se ha izado la bandera de Armenia en el territorio de la Región Autónoma de Nagorno Karabaj. Pronto se estableció la medalla de “Artsaj” dedicada a la unificación de Nagorno Karabaj con Armenia y dieron muchos pasos para dar a conocer la soberanía de la región. No era casualidad que como resultado de que la situación en Azerbaiyán se convirtió en una crisis, Moscú empezó a preparar la base para aplicar represalias al movimiento democrático en Azerbaiyán.

Barannikov, Ludayuskas, Babkov y otros, los representantes de Moscú que se encontraron en Bakú desde el 3 de enero hasta el 6, fueron a Ganja de forma confidencial, allí fueron recibidos por Yazov, ministro de defensa de la URSS, fueron encargados tareas específicas y prepararon el plan de “Tayfun” (huracán) en Bakú.

A causa de que los dirigentes de Azerbaiyán carecían de una línea política libre y una posición cierta y estable, se creaba la situación idónea para realizar “la política” que Moscú quería llevar a cabo en la República. En respuesta a la muerte de dos azerbaiyanos el 13 de enero en Bakú por los armenios, el 13-14 de enero el centro pensó con todos sus detalles la persecución de los armenios en algunas partes de Bakú, lo que sentó las bases para realizar una desviación preparada exhaustivamente en todo sentido.

El 15 de enero de 1990, M. Gorbachov, jefe del Soviet Supremo de la URSS, firmó una ordenanza sobre la declaración del estado de emergencia en la Región Autónoma de Nagorno Karabaj y otras regiones. En el séptimo punto de aquella ordenanza se ofrecía tomar todas las medidas necesarias, incluso la imposición del toque de queda, al Presidente del Soviet Supremo de la URSS en las ciudades de Bakú, Ganja y otras localidades. Pero a pesar de esto, el Presidente del Soviet Supremo de la URSS estuvo en contra de la ordenanza anterior y aprobó una ordenanza “sobre la aplicación del estado de emergencia en Bakú” el 20 de enero a las 00.00 h según una decisión no vinculante del 15 de enero del Soviet Supremo de Azerbaiyán de la URSS el 19 de enero de 1990. Se determinó que, al firmar esta ordenanza M. Gorbachov, el jefe de la URSS incumplió el punto 119 de la Constitución de la Unión y el punto 71 de la Constitución de Azerbaiyán de la URSS.

El 19 de enero, como resultado de la operación organizada por el grupo de “Alfa” del Comité estatal de Seguridad (CES) de la URSS y los dirigentes de CES, se explotó el bloqueo energético de la televisión de la República para que no informaran oficialmente al pueblo sobre la declaración del estado de emergencia en Bakú y sobre la entrada del ejército a la ciudad. Mientras, en aquel tiempo se formaron piquetes y barricadas en 26 sitios, cortaron el paso de 34 unidades de 60 ejércitos, y el acceso al cuartel de Salyan. Algunos líderes del Frente popular aconsejaron al pueblo que se dispersaran, mientras que otros recomendaron que resistieran. Aunque el estado de emergencia se anunció a las 00.00 h del 20 de enero, las unidades de los ejércitos penetraron en la ciudad por el territorio de Turkan-Gala a las 21.00 h del 19 de enero. La operación de Bakú fue encabezada por Dimitri Yazov, ministro de defensa de la URSS, Vadim Bakatin, ministro de asuntos interiores de la URSS, y Filip Babkov, adjunto del jefe del Comité estatal de la Seguridad.

Los ejércitos de la guarnición de Bakú, las unidades militares y los grupos de aterrizaje sacados de buques de guerra atacaron la ciudad. Los equipos militares pesados destruyeron las barricadas fácilmente. Las calles de la ciudad estaban llenas con la sangre de las personas inocentes disparadas y heridas de viejos, mujeres, niños. Los militares dispararon a los que salieron a la calle, a las casas, a las ambulancias, mataron a los heridos, quemaron los cadáveres y los insultaron. Metieron a la gente debajo de los equipos militares pesados y la mataron penosamente. Utilizaron también armas y balas prohibidas. Se encontraban representantes de cinco pueblos entre los asesinados. Incluso, para ocultar las huellas de sus barbaridades, quemaron los cadáveres y los escondieron. Por eso, en la República, se consideran perdidas centenares de personas. El “Enero sangriento” conserva muchos secretos hasta ahora. Llevaron 69 de los 100 tomos del expediente de la investigación a Moscú, a la Oficina del Fiscal de la URSS y no los devolvieron nunca más. Al contingente del ejército que penetró en Bakú (según algunas informaciones eran 60.000 militares) les dieron una preparación mental fuerte para cumplir las “órdenes de batalla”. Se alojaban en campos cubiertos. No les permitieron estar en contacto con el pueblo para no saber la situación de la gente. A los soldados y los oficiales que penetraron en Bakú les dijeron que “fundamentalistas islámicos” y “panturquistas” habían ocupado el gobierno soviético en Azerbaiyán y por eso era necesario destruirlos. Aquellos soldados y oficiales que fueron sintonizando con el sentido del odio contra los azerbaiyanos, avivado mediante bebidas alcohólicas, atacaron la ciudad y dispararon sin hacer ninguna diferencia a las mujeres, viejos, niños, conductores de ambulancias y médicos, les asesinaron cruelmente. Los tanques aplastaron y pasaron sobre coches llenos de personas de la Oficina del Presidente de la República de Azerbaiyán. Cortaron la electricidad de los hospitales para que no pudieran prestar asistencia médica a los heridos.

La intención de romper la determinación para la democracia del pueblo de AzerbaiyánHasta que se anunció la aplicación del estado de emergencia a la población, los servicios militares asesinaron a 82 personas sin piedad y lesionaron gravemente a 20 personas. Se investigó que según el primer punto del acuerdo internacional de 1966 sobre “los derechos civiles y políticos”, desde el momento en que se firmó la ordenanza tenían que advertir oficialmente al pueblo de la ciudad de Bakú sobre el estado de emergencia y su duración. Pero no lo cumplieron intencionadamente. Después de cometer la masacre masiva del pueblo, el 20 de enero de 1990, a las 5.30 de la mañana, V. Dubinyak, comandante de la ciudad de Bakú, transmitió por radio la información oficial sobre la aplicación del estado de emergencia. Mientras tanto, el 20 de enero a las 00.00 en las operaciones militares utilizaron tanques y vehículos blindados con diferentes propósitos. Este acto de terror cometido contra el pueblo de Azerbaiyán se llevó a cabo en varias etapas, y se realizaron desviaciones con el resultado de robos en la ciudad.

Después de que se anunciara el estado de emergencia, el 20 de enero y durante los días siguientes asesinaron a 57 personas más en la ciudad de Bakú. En las regiones donde no se anunció el estado de emergencia también mataron a dos personas en Nefchala el 25 de enero y a seis personas en Lenkeran el 26 de enero.

Así que, como resultado de la penetración ilegal de los ejércitos en Bakú y en otras regiones de la República, asesinaron a 147 personas, lesionaron a 744, encarcelaron ilegalmente a 841, se llevaron a 112 a diferentes ciudades de la URSS y las detuvieron en cárceles. Los militares destruyeron 200 casas y apartamentos, 80 coches e incluso ambulancias. Como resultado de los incendios que causaron las balas incendiarias se destruyeron propiedades estatales y privadas.

Según los precios de aquel tiempo, causaron daños materiales de 5.637.286 de rublos a propiedades estatales, sociales y privadas.

Los crímenes sangrientos del ejército soviético contra el pueblo no terminaban. Los barcos de la flota petrolera del Caspio, que llegó a la bahía de Bakú para protestar contra la masacre sangrienta, fueron rodeados por los barcos militares, disparados y fueron detenidos miles de marineros. El barco “Sabit Orudzhov” informó a todo el mundo con la señal de SOS sobre la tragedia. Los  marineros de Azerbaiyán, arriesgando sus vidas, reunieron a todos los buques en la bahía de Bakú para evitar que la ciudad fuera atacada desde el mar. El 21 de enero a las 20.30 h los marineros que fueron informados sobre llevar cargas desconocidas acompañadas por dos buques militares y dos barcos, lucharon contra los bandidos armados. A causa de los disparos desde los buques militares soviéticos, los barcos “Neftgaz-18”, “Neftqaz-64”, “Aktau”, “Shirvan-2”, “Cheleken-1”, “Atlet-21” y “Vodoley‑4” sufrieron graves daños. Los heroicos marineros se enfrentaron a represiones masivas iniciadas después del enero sangriento.

Según los archivos del Soviet Supremo, se investigó que tras la tragedia del enero sangriento, es decir el 22 de enero, según la petición de 160 diputados, por la ordenanza del Presidente del Soviet Supremo de la URSS de Azerbaiyán, se celebró una sesión de emergencia del Departamento Administrativo de la Presidencia del Soviet Supremo de la República de Azerbaiyán y allí se aprobaron muchos archivos: la ordenanza de enero de 1990 del Presidente del Soviet Supremo de la URSS sobre la aplicación del estado de emergencia en la ciudad de Bakú se evaluó como un “acto de terror” y “crimen contra el pueblo de Azerbaiyán”. En la decisión se detuvo la aplicación de la ordenanza en todos los lugares, excepto en la región administrativa de Nagorno Karabaj y las líneas fronterizas de las regiones vecinas de Armenia, se ordenó la retirada de las unidades de los ejércitos de la ciudad de Bakú y las regiones de la República. El 11 de febrero de 1990 se aprobó una declaración durante la reunión del Presidente del Soviet Supremo de la República de la comisión de diputados e investigadores que investigaban la tragedia de enero. En la declaración se exigía la creación de una comisión de diputados del Soviet Supremo  para investigar los acontecimientos sucedidos el 20 de enero, estudiar la cuestión de responsabilidad de los individuos culpables de los acontecimientos, suspender la ordenanza del 19 de enero en las ciudades y regiones de la URSS de Azerbaiyán, que no se incluía en la ordenanza del 15 de enero de 1990 del Presidente del Soviet Supremo de la URSS, y la aprobación de una decisión adecuada por los organismos de la Unión sobre la compensación por los daños que causaron a la República. Pero los dirigentes de la Unión Soviética no cumplieron aquellos requisitos y detuvieron a los ejércitos de la República.

En fin, cabe señalar que los motivos y factores “soviéticos” que contribuyeron a la tragedia del 20 de enero no se limitan a la lista anterior. Todos saben que la tragedia del 20 de enero tiene raíces históricas más profundas.

El enero negro es uno de los actos criminales cometido contra el pueblo de Azerbaiyán desde principios del siglo XIX. Si nos “dirigimos” a los acontecimientos sucedidos en Alma-Ata (1986) Tbilisi (1989) y Vilnüs (1991), entonces surge una pregunta; ¿por qué aquellas acciones no fueron tan sangrientas y amplias?

Es decir, el propósito era realizar intencionalmente    una política de genocidio contra el pueblo de Azerbaiyán. El genocidio contra los azerbaiyanos está relacionado con la política de deportación, la separación violenta de los territorios de Azerbaiyán y su unificación con Armenia.

Zaur Aliyev

 

Empleado de AMEA,

Jefe de Investigaciones científicas de la Diáspora y el Lobby

Doctor en filosofía política

 

 

“KarabakhİNFO.com

 

En la investigación se utilizó la Biblioteca Presidencial de la Oficina de Asuntos del Presidente de la República de Azerbaiyán y ediciones de los científicos de AMEA.

18.01.2014 15:48

Comentar:

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*