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Las huellas de los misioneros en el “falso genocidio armenio”

14.10.2013 | 14:10

1381743611_anar-aliyevCada persona que se ocupa de la “cuestión armenia”, o que al menos tiene algún conocimiento sobre esta, sabe bien que la organización armada masiva, las rebeliones y los asesinatos de los armenios contra la gente local y el gobierno en los territorios del estado otomano y en Azerbaiyán no se crearon por casualidad. Es verdad que uno de los motivos de su creación era servir al interés de los países grandes, sobre todo de la Rusia zarista. Así que el imperialismo ruso, aprovechando las cartas rusas, buscaba el objetivo de influir más en los otomanos, alcanzar victorias militares sobre los turcos como resultado de la traición de los armenios en la guerra, conquistar las tierras turcas y fortalecerse en la región.

Estando detrás de tales tipos de actividades útiles, los estados occidentales de aquel tiempo también hicieron planes para dividir las tierras de los otomanos e intentaron aprovecharse de las cartas armenias y del fanatismo cristiano en esta cuestión. Los armenios, confiando en los apoyos materiales y morales de los países grandes, organizaron rebeliones contra el gobierno turco, mataron a gente inocente y les echaron de sus tierras.

Pero la cuestión no se acaba aquí. Si echamos un vistazo a los motivos para realizar estos eventos, es imposible no ver las huellas del fanatismo cristiano y la influencia religiosa antes que el apoyo material y sociopolítico que recibieron de Rusia y Occidente.

Es conocida desde hace mucho tiempo la existencia de intenciones de crear el estado armenio y la mayoría étnica de los armenios, además de los trabajos religiosos de la iglesia gregoriana de los armenios. La formación religiosa del cristianismo gregoriano se diferencia de las otras formaciones ortodoxa, católica y protestante por servir solo al interés nacional armenio y por plantear la reclamación de que los armenios son los pueblos más antiguos del cristianismo. El hecho de que la formación gregoriana es una corriente alejada de los valores religiosos causa irritación en occidente contra ellos. Pero como siempre, por tener la imagen del “armenio llorando y suplicando” al lado de la crueldad de los armenios, difundieron la idea de que los turcos presionaban a los armenios, con lo que pudieron obtener el apoyo de Occidente sobre esta cuestión.Las huellas de los misioneros en el “falso genocidio armenio”

Al principio, este apoyo fue acompañado por el apoyo de los misioneros protestantes que vinieron a Turquía por primera vez. En 1804 los misioneros que pertenecían a la organización “British and Foreign Bible Society” se extendieron en Izmir y luego en las regiones remotas de Anadolu. En 1819 también se veían misioneros americanos en la región.

En 1896, siete misioneros de EE. UU., que pertenecían a cuatro iglesias diferentes de Inglaterra, se extendieron en las tierras otomanas. Solo 176 misioneros americanos y sus 869 asistentes locales empezaron el trabajo. No pasó mucho tiempo antes de que los misioneros empezaran sus actividades en otras ciudades, como Bursa, Izmir, Merzifon, Kayseri, Sivas, Trabzon, Arzurum, Jarput, Bitlis, Van, Mardin, Antep, Marash, Adana, Diyarbakir, Urfa, Tarsus y Malatya. Estas actividades se llevaban a cabo en nombre de educar a la gente cristiana de la región y como resultado dieron pasos para la organización de las rebeliones de los armenios en el futuro. Aunque los misioneros expresaron que no apoyaban las rebeliones armenias, se precisó que llevaron a cabo ciertas agitaciones para crear el motivo de la rebelión. Tales tipos de actividades de agitación se expresaron en los informes que se recibieron de las regiones antes y después de las rebeliones.

El estado otomano avisó a los armenios de que no traicionaran al pueblo ni al gobierno turco. La extensión de los eventos creó la necesidad de proteger las fronteras del este y la participación del ejército en la guerra en la frontera occidental. El 24 de abril de 1915, el gobierno cerró los comités armenios y 2.345 armenios fueron detenidos a causa de sus actividades contra el gobierno. El día en que se celebra cada año el aniversario del genocidio armenio en todos los países del mundo, el 24 de abril, es el día de la detención de 2.345 chauvinistas armenios.

Kevork, católico de Echmiadzin que estaba contra la decisión definitiva del gobierno otomano, envió este telégrafo al presidente de EE. UU.:

“Estimado presidente, según las últimas noticias que recibimos de la Armenia turca, allí empezó el asesinato y como resultado del terrorismo organizado, la existencia del pueblo armenio está en peligro. En tal situación delicada, apelando a los sentimientos verdaderos del pueblo de la gran América, en nombre de la humanidad y el cristianismo, le pido la representación diplomática de su poderoso gobierno para proteger a mi pueblo en Turquía, que fue expulsado por el fanatismo turco. Kevork, el católico de todos los armenios”.

(Kamuran, Gürün, “Archivo armenio”, TTK Basimevi, Ankara 1982, p. 210)

Lo escribió alguien que conocía bien el ámbito seguro lejos de las hostilidades turcas de los armenios, que revistieron las características de una subordinación, pero los armenios no resistirían ante un gobierno tan grande como el turco. Los armenios vivían en los territorios turcos desde hace siglos y nunca recibieron presión alguna del sistema estatal. No fue hasta principios del siglo XX que causaron tales tragedias contra los turcos que después de estos eventos el estado otomano se vio obligado a tomar las medidas adecuadas.

Los misioneros cristianos intentaron aumentar el número de sus seguidores bajo la influencia de esta religión en Anadolu, junto con los sacerdotes gregorianos armenios bajo el velo de la religión; de hecho, uno de los objetivos esenciales era alentar a la rebelión del pueblo cristiano en la región para agotar al estado otomano y dividirlo. Samuel Uins, investigador americano, escribe así: “antes de empezar la campaña de conquista, las fuerzas armadas rusas enviaron a sus agentes zaristas a este país para movilizar a los cristianos con el propósito de romper la confianza de los musulmanes otomanos que vivían en este país. Estos rusos, que eran cristianos ortodoxos, consideraban que tenían características comunes que los unían con los armenios y los eslavos que vivían en los Balcanes y con los griegos que profesaban la misma religión”.

 Además, S. Uins escribe que “Inglaterra y Francia financiaba allí las actividades de los misioneros. Como sucedía todo el tiempo, aquellos países enviaron al clero para alcanzar sus intereses bajo el velo cristiano, que ellos realizaron en nombre del cristianismo y por los objetivos principales de su país. La misma operación tenía que realizarse también en el Imperio Otomano”. (Samuel A. Uins,  “Los secretos del país cristiano  terrorista de Armenia”, Bakú-2004, p. 27)

Los misioneros cristianos prestaron atención importante a los armenios gregorianos junto con los judíos que vivían en los territorios otomanos. Podemos dividir en dos etapas la actividad de los misioneros: la actividad en 1820-1860 y la actividad que empezó después del año 1860. Durante la primera etapa se intentó determinar los lugares concretos para las actividades de la misión y sistematizar sus objetivos principales. Durante la etapa después del año 1860, los misioneros dirigieron sus atenciones principalmente hacia los armenios después de comprender que era muy difícil cristianizar a los judíos y musulmanes. Podemos dividir sus actividades en estos grupos: la misión de Siria y Palestina, la misión de Turquía central, la misión de Turquía occidental, la misión asiria (nestoriana), la misión de Turquía oriental y la misión de Bulgaria. Debido a que todos estos eran territorios del imperio, fue fácil realizar aquí sus actividades y no encontraron ninguna oposición, y a causa de que los armenios vivían en este país era muy favorable para los armenios. Sin duda, ellos no solo difundían el “Evangelio”. Las escuelas, los colegios, la escuela Talas, los internados, la escuela primaria protestante de Bitlis, la escuela primaria femenina de Bursa América, la escuela primaria femenina de Mardin, la escuela primaria masculina de Mardin, la escuela femenina de Adapazari, la escuela femenina de Merzifon, Jarput (actualmente la ciudad de Elazig), la escuela de teología de Marash, el colegio Robert de Estambul y otras instituciones educativas se consideraban como “campamentos” que crearon los misioneros.

David Brover Eddu, uno de los misioneros, expresó así su actividad en aquel tiempo: “dimos allí entretenimiento a los líderes futuros”. Algunos misioneros pudieron obtener sus deseos después de unos 10 años. Empezaron las rebeliones masivas en los territorios del estado otomano. Los “líderes” que señaló el misionero D. B. Eddu, asociando a los armenios con sus grupos terroristas (grupos no armados), cometieron asesinatos masivos contra los turcos locales e inocentes y mataron a más de 10.000 personas inocentes. En estas rebeliones, los armenios pudieron obtener el apoyo de los países cristianos presentándose con una imagen deprimida y pobre ante la comunidad internacional. Y con esto, el mito falso que en el futuro se llamó el “genocidio armenio” se convirtió en el principal eslogan de la prensa extranjera y en el medio esencial de la propaganda contra Turquía. En este mito, los armenios presentaron y divulgaron las medidas de respuesta del gobierno otomano, los pasos dados para proteger su integridad territorial y las intenciones de reforzar la seguridad de sus ciudadanos contra los asesinatos masivos de inocentes turcos y contra el comportamiento inhumano de los rebeldes armenios hacia los turcos como el “genocidio”.

 

Anar Turan,

Periodista-investigador

Creador y miembro de la Junta del grupo de investigadores independientes de “Oguz”

“KarabakhİNFO.com”

                                              

14.10.2013 14:10

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