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Los días desesperados de la ciudad de Gumru

13.12.2013 | 10:51

1386916971_1386755497_El día de la desgracia, como se conoce al día del terremoto de Spitak, que sucedió el 7 de diciembre de 1988, la ciudad que más sufrió fue Leninakan (Gumru). Durante aquel angustioso día que yo mismo presencié, las calles de la ciudad de Leninakan, la segunda ciudad más grande de Armenia, que tenía 200 mil habitantes, nos hicieron recordar las ruinas.

Según la información oficial, la mitad de las 24.000 personas que murieron en el terremoto procedían de aquella ciudad. Entonces, llegó ayuda de todos los lugares del mundo a la zona del terremoto, como si se convirtiera en un lugar de construcción. El Partido Comunista Soviético encargó a la República de Ucrania que reparara las consecuencias del terremoto. Víctor Yanukovich, el actual presidente de Ucrania, dirigía al estado mayor situado en la ciudad de Spitak.

Nueve meses después del terremoto, al abandonar mi hogar nativo, me parecía que muy pronto Leninakan y otros asentamientos cercanos se convertirían en los sitios más modernos del mundo. Pero  recientemente, al ver la prensa armenia, vi todo lo contrario a lo que creía.

Pensaba que el gobierno de Armenia al celebrar solemnemente el 25 aniversario del terremoto, como en 2008, prestaría nuevas esperanzas al pueblo que aún carecía de casas y hogares. Porque en 2008, cuando se celebró solemnemente el 20.º aniversario del terremoto, Ridzkov, el primer ministro de la URSS, fue investido con el título de héroe nacional, y V.Yanukovich con el de ciudadano de honor, y dieron su nombre al centro de la calle Spitak. M. S. Gorbachov, secretario general del Partido Comunista Soviético, fue nombrado persona non grata para Armenia, aunque fue él quien había ordenado reparar todas las consecuencias del terremoto.

Hasta ahora, el gobierno de Armenia, que había dado esperanzas al pueblo que vivía en el territorio del terremoto, hoy prefiere callarse en vez de celebrar el 25.º aniversario del terremoto teniendo en cuenta que 4.500 familias viven aún en chozas y cabañas en una situación infrahumana en la ciudad de Gumru.

La prensa armenia ya ilustra más informaciones sobre el pueblo que quedó relegado a su fortuna y perdió sus esperanzas en el gobierno durante 25 años. Una de ellas la presentamos en forma de vídeo a los lectores:

La traducción del vídeo es la siguiente:

Según las palabras de una mujer anciana: llevo viviendo en esta choza desde el terremoto. Reclamé y me dirijí a muchos lugares, donde me prometieron que me darían una casa. Después, aunque busqué a quienes me lo habían prometido, no pude encontrarlos. Y nos quedamos aquí; o nos darán una casa, o nos darán nichos en el cementerio. Pero al menos quiero que me den una casa de una habitación para alojar en ella a mis hijos. Son muy jóvenes, que puedan vivir en su casa. Pido al gobierno que la casa de una habitación que iban a darme, se la den a mis hijos después de mi muerte. Con la lista donde me inscribí para solicitar una residencia me dieron vales, pero quedaron como un pedazo de papel inútil en casa. Enviamos solicitudes al alcalde, y vinieron, nos dijeron duras palabras y se fueron. Ya odio decirles algo. Enciendo la estufa con mazorcas de maíz y con trozos de madera que recogemos del vertedero para calentar la choza. Y nuestros vecinos nos dan algunas cosas. Y a veces no recibimos ninguna ayuda. Una vez que nuestro vecino trajo zapatos para mis hijos, le pedí que me trajera zapatos para mí también.

Mire, estos son los zapatos que me dio mi vecino.

Los periodistas, al acercarse a las chozas cercanas, preguntan a las mujeres: Abuela, ¿se han inscrito en las listas para solicitar una residencia?

Sí, nos hemos inscrito, pero todavía no hemos recibido ninguna respuesta. Mire el edificio que está ahí delante. Tenemos que recibir una casa allí, pero aún no se ha terminado su construcción. Nuestra casa destruida tenía dos habitaciones. Mi hijo mayor se fue y el pequeño es inválido de segundo grupo y vivo con él.

Periodista: Sra. Seda, ¿de qué vive usted?

Vivo de mi pensión. Mi hijo y yo recibimos 32 mil dram (100 dólares).

Los periodistas preguntan a otro vecino de qué vive.

Me dieron un poco de dinero por mi casa destruida, pero lo gastamos todo, como si se lo hubiera llevado el viento. Trabajé en diversos oficios durante 30 años. Tenía de todo y ahora no tengo ni un trabajo. He alquilado una choza. Se pondría enfermo si la viera. Solo vivimos para no morir.

Otra mujer vecina: vivo sola en esta calle. Tengo 83 años y mis ojos no ven ya. Estoy en una situación muy grave y no me dan una casa. Perdonen que no pueda invitarles a mi choza, porque no tengo nada, todo esta vacío dentro de ella (final del vídeo).

Otro vídeo muestra las escenas más horribles: un hombre educado que vive con sus liebres en la 5.ª planta de un edificio medio derruido. En otro edificio hay una mujer sola y enferma. Hay mujeres que fueron abandonadas con 3-5 hijos por sus maridos, y otras que dejaron a sus familias para ir a “trabajar” a Turquía.

En nuestro siguiente artículo podrán conocer las increíbles quejas de unos habitantes que viven en edificios nuevos sin gas, luz ni agua en dos calles.

Tanriverdi İsmayil

Oficial Científico Superior de ETL de las investigaciones armenias de BDU

“KarabakhİNFO.com”

13.12.2013 10:51

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