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¿Sería posible haber evitado la tragedia del 20 de enero?

20.01.2014 | 11:21

1390202132_1016542_671895786195847_1627687112_nDurante el siglo pasado, los pueblos del Cáucaso que sufrían bajo el yugo del despotismo tuvieron dos despertares nacionales. El primero, que sucedió a principios de siglo, fue contra la Rusia zarista, y el sucedido a finales de siglo fue contra la Rusia soviética. Pero los despertares nacionales de todos los pueblos que se levantaron en la lucha por la libertad causaron derramamientos de sangre. La masacre del 20 de enero también fue una práctica de terror sangriento que cometió Rusia en Bakú. Pero al investigar los motivos objetivos y subjetivos de la masacre, está claro que este suceso no tenía por qué haber sucedido. Es decir, fue posible evitarlo. Pero durante aquel tiempo los que llamaron al pueblo a la plaza de la lucha no hicieron nada para ello. Al contrario, después se investigó que habían sido “las manos ejecutoras” de altos responsables de Moscú en Bakú. La diputada Kamila Alieva compartió sus pensamientos con nosotros durante su entrevista a la revista electrónica “KarabakhİNFO.com”. Según las palabras de K. Alieva, con este acontecimiento se escribió una de las páginas más sangrientas en la historia moderna de Azerbaiyán: hace 24 años el ejército soviético cometió un genocidio, un acto de terror contra el pueblo de Azerbaiyán. Entonces fue posible haber evitado esta tragedia sangrienta”. En opinión de la diputada, tras las causas de esta tragedia se encontraba la política armenia: “Dio los primeros pasos desde finales de la década de 1980 con la política de doble rasero de los dirigentes del gobierno soviético, que dio un impulso a los armenios para apoyar las reivindicaciones de tierras contra Azerbaiyán. La masacre del 20 de enero fue el punto culminante de aquellos sucesos”. Según K. Alieva, aunque el 20 de enero fue una tragedia sangrienta, no tenemos que llorar: “Tenemos que ser fuertes. Porque así es nuestra historia heroica. Lo decía también Heidar Aliév, nuestro fallecido expresidente. Los mártires nunca se olvidan. Espero que bajo la dirección del Comandante Supremo liberemos Nagorno Karabaj y las siete regiones vecinas de la ocupación; entonces, los espíritus de nuestros mártires estarán contentos. ¡Que todos los mártires descansen en paz!”

“Levantaron al pueblo con eslóganes falsos y los pusieron bajo los tanques del imperio”

 

¿Sería posible haber evitado la tragedia del 20 de enero?  Según el político Zerdusht Alizadeh, este suceso fue una operación conjunta de los servicios secretos de Moscú, de la mafia del partido en Azerbaiyán y de otros agentes: “Yo señalé muchas veces que teníamos que huir del modelo de Tbilisi. Levantaron al pueblo con eslóganes falsos y los pusieron bajo los tanques del imperio”. Según sus palabras, Moscú quería aplastar el movimiento popular: “Las posibilidades de Moscú eran muy amplias. Pero nosotros carecíamos de ellas. Por ejemplo, yo era un funcionario científico en la Academia. Era capaz de expresar mi opinión  a la junta directiva. Si la mayor parte de la junta directiva eran los agentes del partido que dirigieron Azerbaiyán durante 70 años, la otra parte eran malos. Yo era frágil ante ellos. Imaginé que el gobierno de Moscú y Azerbaiyán y el analfabetismo del pueblo actuaban en mi contra. Por eso fue inevitable”.

Z. Alizadeh señaló que los dirigentes del PPF llevaron voluntariamente al pueblo a la masacre: “Ellos sabían por qué lo hacían. Consideraron que sería favorable para ellos y, de hecho, llegaron al poder durante un año. Mire, un resultado es que Karabaj fue conquistado. El pueblo no conocía la realidad. Unos levantaron y mintieron al pueblo. Y todos ellos fueron mentirosos y estafadores”.

“El pueblo de Azerbaiyán se unió en la sangre del 20 de enero”

 

¿Sería posible haber evitado la tragedia del 20 de enero?  El político Dzhumshud Nuriyev subrayó durante su entrevista a “KarabakhİNFO.com” que Gorbachov pudo transmitir el conflicto étnico al entorno político. A principios de 1990 existían fuerzas en Azerbaiyán que querían llegar al poder y otras que cumplían  las órdenes recibidas del extranjero. Esto se vio también en los acontecimientos sucedidos a principios de enero en Bakú. Aquí se cometieron desviaciones el 13 de enero. Luego se estableció el Consejo nacional de defensa. Sus intereses personales superaron a sus intereses nacionales. Es decir, aquellas personas estaban obligadas a cumplir las órdenes de otras personas. En Bakú fue imposible evitar la masacre en todo sentido. Pero su escala pudo haber sido menor. Es decir, podrían haber muerto no 130 personas, sino menos de la mitad. Y en lugar de haber herido a 630 personas, tal vez solo a 100”.

 

Dzhumshud Nuriyev destacó que logramos poner de relieve nuestra voluntad como pueblo: “El pueblo de Azerbaiyán tenía que unirse, y se unió en la sangre del 20 de enero. Por desgracia, de vez en cuando necesitamos estos tipos de eventos. Ahora este tipo de evento es necesario también en Karabaj, porque probablemente el pueblo vuelva a unirse”.

En su opinión, la causa de los sucesos del 20 de enero está relacionada con la negligencia de la oposición en Azerbaiyán y, al mismo tiempo, con la falta de capacidad para gobernar al pueblo: “Estos acontecimientos se muestran ahora también sin ambigüedades porque la oposición de Azerbaiyán sigue arrastrándose tras el pueblo de Azerbaiyán. Pero entonces el pueblo de Azerbaiyán no era tan inteligente, despierto e ingenioso como ahora. Al mismo tiempo tampoco era paciente. Somos más pacientes en la relación entre nosotros que con los acontecimientos. Es un peligro de nuestro carácter. Azerbaiyán sufre una pérdida como Karabaj, pero seguimos siendo pacientes…”

“Los activistas del movimiento podrían haber evitado la tragedia del 20 de enero haciendo esfuerzos”

 

¿Sería posible haber evitado la tragedia del 20 de enero?  Gabil Huseynli, comentarista político, nos señaló durante su entrevista que entonces el pueblo de Azerbaiyán era lo bastante activo: “A finales de la década de 1980 los armenios trabajaban por el separatismo en Karabaj. El pueblo de Azerbaiyán entendía bien que era Moscú quién incitaba a los armenios a realizar este tipo de actos separatistas. En general, Moscú quería dividir Azerbaiyán. Por eso, el movimiento nacional por la libertad se dirigió en dos sentidos: el separatismo de los armenios y la incitación de estos actos por parte de Moscú”.

Según G. Huseynli, en este caso era imposible que no sucediera el evento del 20 de enero organizado como una medida de castigo contra el movimiento de liberación nacional en Azerbaiyán: “Es decir, el pueblo se levantó. El pueblo exigía la soberanía por una parte y, por otra, evitar los actos separatistas de los armenios. También, si fuera necesario, estaba dispuesto a reprimir los actos separatistas. Durante este tiempo Moscú realizó una medida de castigo mayor en la URSS”.

Según el político, los sucesos del 20 de enero podrían no haber sucedido si el pueblo hubiera permanecido indiferente a las calamidades cometidas: “En tal caso, los sucesos del 20 de enero no habrían sucedido. Pero el pueblo de Azerbaiyán no solo puso de relieve su autoestima nacional, sino que fue considerado como el pueblo del año por la ONU. Por eso hay que ver estos acontecimientos como un proceso histórico natural, que debían producirse sin duda alguna”.

¿Sería posible haber evitado la tragedia del 20 de enero?  Ulvi Kazim, joven político y vicepresidente de la oficina central en Azerbaiyán de la Cámara Europea sobre las cuestiones diplomáticas y relaciones internacionales, considera que durante aquel tiempo, si los líderes del movimiento hubieran sido más atentos y despiertos, hubiéramos tenido menos pérdidas. “Solo los líderes del movimiento de aquel tiempo podrían haber evitado la tragedia del 20 de enero haciendo muchos esfuerzos”, añadió.

U. Kazim informó a nuestra revista electrónica que el evento del 20 de enero es una muestra del heroísmo de nuestro pueblo: “En 1990 los dirigentes del imperio soviético prepararon un extraordinario plan de masacre para ahogar el movimiento popular y cerrar el camino hacia la independencia de Azerbaiyán. M. Gorbachov decidió ahogar en sangre a Bakú, que era el centro del movimiento de liberación más intenso en el territorio de la URSS, para evitar la destrucción de la URSS y “dar una lección” a otros pueblos que exigían su libertad. Pero el imperio no pudo apagar el movimiento de liberación del pueblo de Azerbaiyán con sus actos sangrientos. El pueblo de Azerbaiyán aprendió una lección de esta gran tragedia, se unió más estrechamente y se acercó más en el camino hacia la independencia”.

 

 

 

Fuad Hüseynzadeh

 

“KarabakhİNFO.com”

20.01.2014 11:21

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