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Vagif Udzatay: “No se pueden describir las barbaridades que cometieron los armenios”

11.10.2013 | 15:25

1381486449_1364826217_vagif2“Cuando estudiaba en Leningrado tenía una taza en forma de pera,tomillo,menta y mi colador. Eso no significa que me ocupara de las comidas ni que hiciera allí las tareas de las mujeres. Esas cosas no me dejaban echar de menos a mi patria. Luego supe que cuando mis amigos vinieron a verme dijeron:“No vamos a Azerbaiyán para ver a Vagif, sino que vamos a Vagif para ver Azerbaiyán”. En aquellos días intentaba que no se notara mi nacionalismo. Pero era imposible esconder aquellos sentimientos, me alegro de que este sentimiento no me abandonara hasta hoy. Todos ellos tienen solo una fuente: el amor a la patria. Si alguien ama a su patria, debe compartir sus penas y dolores. Si no prestamos atención a la oscuridad de nuestra patria, no podremos ver la luz en el futuro. Si un intelectual de un pueblo no llora por su pueblo, el pueblo se llora a sí mismo. Es decir, el intelectual debe estar al lado de su pueblo el día que llora a su patria. Una masa no significa aún un pueblo. Hay que hacer una masa del pueblo, algo que solo los intelectuales pueden hacer. No debemos olvidar que el pueblo armenio no lleva a cabo una guerra contra nosotros, sino que son sus intelectuales y sus sabios quienes luchan contra los nuestros”.

La razón de hacer de nuestras tragedias la línea principal de su creatividad está relacionada con su patriotismo. “No quiero mostrar patetismo, pero todo azerbaiyano que se considere honesto debe cumplir con su obligación. Nuestras tierras están conquistadas y nuestra gente sufre mucho. Cada espina que se hunde en la mano de un azerbaiyano se hunde en mi corazon. Excepto algunos, en Azerbaiyán no hay muchos intelectuales. Son tan pocos que no se ven. El que es intelectual no tiene que adular ni inclinarse ante otros. En este caso, el pueblo también seguirá a su intelectual con honor y se formalizará como pueblo. Asif Ata tiene una frase bonita: si dejas la plaza vacía, el zorro se quedará en medio de ella. Es importante que en la plaza se encuentren los verdaderos intelectuales. Los poetas y escritores falsos en un tiempo se convertirán en un arma tal que la sufriremos muchos años”.

 

“La chica de Shusha a quien insultaron los armenios”

 

La obra de Vagif Udzatay “La chica de Shusha a quien insultaron los armenios” se convirtió en un espejo de nuestras tragedias durante 2-3 años. Pero al principio no se referían sin ambigűedad a la obra. Durante el concurso que anunció la Unión de pintores sobre el genocidio de Jhodzali esta obra se retiró por ser considerada una obra no apropiada a la ética. Como motivo señalaron que esta obra es ajena a la mentalidad. “Hacía mucho tiempo que estaba trabajando en aquella obra. Describí la situación de una mujer cautiva azerbaiyana. No es un producto de mi imaginación artística. La descripción que pinté la escuché de un soldado durante la guerra. Él hablaba de cómo se horrorizó al ver a una mujer cautiva de Shusha. No tenía ninguna parte sana en el cuerpo. Todas las partes de su cuerpo estaban llenas de quemaduras de cigarillo y con nombres armenios escritos con un punzón. Me dijo cómo violaron y torturaron a aquella chica, y aquellos asesinos escribieron sus nombres con un punzón sobre su cuerpo. Luego aquella chica pudo huir de sus cautivos y se encontró con nuestros soldados. Después de contarnos todo lo que le ocurrió, la pobrecita se suicidió. Este evento me conmovió mucho. Centenares de ciudadanos y mujeres en Jhodzhali vivieron aquellas atrocidades. Pero los organizadores del concurso rechazaron mi obra. ¿Por qué tratan así la situación de erradicar el honor de nuestras mujeres? Son verdades estas tragedias que nos causaron. Es mi deuda moral de pintor describir todo esto. Pero es un caso muy malo tratar mi obra de esta manera. Hace dos años que esta obra ocupó su lugar.Solo pinté una mujer desnuda azerbaiyana en esta obra. Es verdad que es una ciencia, es mi cocina, es muy importante para el dibujo y mejoré mi trabajo al pintar una mujer desnuda durante 8 años en Leningrado. Pero no metería la pata al pintar la foto desnuda de una chica de mi pueblo y ponerla en la exposición”.

En mi opinión, las prohibiciones y limitaciones a la obra “La chica de Shusha a quien insultaron los armenios” están relacionadas con que, en el fondo de esta pintura, somos hombres deslucidos. Muchos consideran erróneamente que yo agrando nuestro fracaso con esta obra. Amo a mi pueblo y a mi patria más que todo. Pero quiero que mi pueblo sepa bien quiénes son nuestros enemigos. Se sabe que tales tipos de pinturas no traen beneficios a un pintor, nadie compraría y colgaría en su casa tales tipos de pinturas que describen tragedias. Mi único interés en este tema es solo la propaganda. Pero los institutos, empresas y organizaciones pueden aprovechar estas pinturas como medio de propaganda. Las organizaciones relacionadas tienen que estar interesadas en la propaganda de estas obras. Todas estas obras expresan eventos reales y no conseguimos nada escondiéndolas, por lo menos tenemos que mostrarlas para no olvidar lo que ocurrió”.

 

“La necrofilia como factor real en la política armenia”

 

En las obras de Vagif Udzatay las atrocidades de los armenios se describen en toda su desnudez. Según las palabras del pintor, hay que ver la tragedia como la cinta de una película para que no se olvide nada. “Había una mujer llamada KarineArutyunyan. Comía a los cautivos vivos como una salvaje. La escondieron del pueblo. Encontré a la persona que lo escribió. Fue oficial del Ministerio de Seguridad Nacional. Dijo que era cierto lo que escribió. Para que no se extendiera el pánico, esto se escondió del pueblo. Los autores armenios escribieron que hasta el siglo XIX se comía carne humana en Armenia. Es un horror. Se sabe de los tiempos antiguos que estos tipos de personas con el espíritu enfermo trataban como querían a los cautivos muertos aprovechando su falta de resistencia. Esta enfermedad horrible se llama necrofilia y la llaman la enfermedad armenia por pertenecer a la comunidad armenia”. Artyon Xachaturyan, director de investigaciones políticas de los armenios, confirma esto en su artículo “La necrofilia como factor real en la política armenia”. No es una coincidencia que una de las personas que comen carne humana, como Karine Arutyunyan, era de la comunidad armenia. Los armenios, que podían parecer más astutos que el zorro y más pobres que el pollo,cometieron tantas torturas contra las personas que resulta sorprendente”.

Miro las obras del pintor. Muestra mujeres con samovares (hervidor grande de hierro donde se calienta el agua con fuego)en la espalda: “Dicen que ataron los samovares calientes a la espalda de las mujeres. Pero esto no fue así, sino que calentaron los samovares en sus espaldas. Entonces la persona muere sufriendo. Cortaron las cabezas de nuestros soldados y jugaron con ellas como balones de futbol. Generalmente los armenios tienen un estilo: causan una tragedia, pero dejan vivos a algunos testigos para aumentar el miedo. Esto juega a nuestro favor. Si no hubiera testigos, no podríamos enterarnos de lo ocurrido. Cuando empezaron recientemente los eventos, una mujer perdida en el occidente de Azerbaiyán dijo que entre los niños que fueron introducidos en un tubo de hierro se encontraba también su hijo. Como su hijo no entró dentro del tubo, lo cortaron y así lo colocaron en el tubo. Había 79 niños en el tubo. El 80 era su hijo. Al principio no creyeron lo que dijo. Durante de soldarlo quedó abierta una parte muy pequeña del tubo y, por eso, los perros averiguaron el lugar de los cadáveres”.

En 1992 en Baganis Ayrim ensartaron a un niño en un asador ante los ojos de su madre. En la televisión se mostró a la madre, que enloqueció, y al niño, que quedó convertido en ceniza. Elchin Hasanov, autor de “KarineArutyunyan”, escribe que en Echmiadzin echaron a un pozo lleno de serpientes venenosas a una mujer llamada Roza Bektashi con sus dos hijos Kamava y Saida. Un soldado ruso que luchó de parte de los armenios escribe que en uno de los pueblos vacíos, dentro de una casa encontraron a una mujer con un bebé. La mujer les rogó que no les tocaran. El soldado armenio cortó al bebé en dos partes con la bayoneta y golpeó la cabeza de su madre con las partes cortadas del bebé. La madre se volvió loca con sangre de su bebé en la cara. Gritó y luego empezó a reirse. Aquel soldado ruso escribió que cometió un pecado al servir a los armenios. El escrito se publicó en 1994 en “Moskovskiykomsomolets”. A los cautivos les pusieron patas arriba dentro de ollas calientes. Enterraron vivos a los soldados.

Vagif Udzatay, que habló de las atrocidades de los armenios, dijo que su objetivo esencial al describir aquellos eventos horribles no era provocar el sentimiento de venganza, sino que era una llamada para sacar consecuencias de lo sucedido. “Son millones las personas que sufren la guerra. En el futuro también voy a continuar mis investigaciones en mis pinturas. Pero hay tales atrocidades que es difícil describirlas”.

El famoso “Apofeoz voynı” y las mentiras armenias

 

El pintor dice que la combinación de las ideas del genocidio falso por los armenios con las obras famosas que muestran las tragedias en sí se debe a la falta de información. “En unas cuestiones tenemos falta de información, es necesario aumentarlas. Me enfado mucho cuando no podemos responderles en situaciones muy primitivas. Es decir, hay cosas que para saberlas no es importante ser pintor. Por ejemplo, Vereshagi tiene una obra muy famosa “Apofeozvoynı” con propaganda antibélica (puede conocerse mejor aquí http://ru.wikipedia.org/wiki/%D0%90%D0%BF%D0%BE%D1%84%D0%B5%D0%BE%D0%B7_%D0%B2%D0%BE%D0%B9%D0%BD%D1%8B) lo que los armenios dicen sobre esta pintura que trata del genocidio de los armenios. Lo cómico es que Vereshaguin pintó este cuadro en 1871, y en aquel momento no existían huellas del genocidio de los armenios que entablaron demandas sobre el genocidio que sucedió en 1915.

Las torturas que causaron los armenios a los cautivos azerbaiyanos (del libro de Vagif Udzatay ¡Mira! ¡Ve! No olvides)

Armenio: ¡deprimido, lisonjero, cobarde,traidor!

 

Vagif Udzatay: “No se pueden describir las barbaridades que cometieron los armenios”En esta pintura llamada “futbol armenio”, solo hay un horror que los armenios se enteren, los armenios están jugando futbol con cabezas de turcos que cortaron. 

Quemaron la cabeza de Hamlet Mammadov, que era un honorable turco de Agdash, con una lámpara de soldar y luego le colgaron de un árbol.

Vagif Udzatay: “No se pueden describir las barbaridades que cometieron los armenios”

Los armenios cortaron el vientre de mujeres embarazadas y acabaron con la vida del bebé y de la madre.

Vagif Udzatay: “No se pueden describir las barbaridades que cometieron los armenios”

Naiba Qurbanova

 

“KarabakhİNFO.com”

11.10.2013 15:25

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